13 sept. 2010

Memorias de un día de mierda.

No sé cual es el sentido, cual es la gracia, que el orden de las cosas sea el caos, a un nivel tan espantoso, no entiendo, francamente, cómo puede ser que habiendo oportunidades ínfimas de que todo salga mal en un día, esto pase, pero es lo que pasó el entre la tarde del viernes 10 de septiembre y el sábado 11. Desde la salida tardía de Buenos Aires, surcando un tránsito que colapsa las principales arterias de circulación vial, todo lo que dependía de factores aleatorios, se desencadenó de la peor forma. Mucho tráfico, de viernes por la tarde, atravesar Capital Federal en estas condiciones suele ser una tarea desgastante y odiosa, y algunos malos hábitos son difíciles de cambiar, como cruzar por el bajo y en la bifurcación entre Alicia Moreau de Justo; y Madero, tomar por la primera, es no sólo un error garrafal, sinó un intento de suicidio. Entiendo que por la otra circulan muchos camiones y ómnibus, pero es necesario tomar ese camino, porque si bien es lento, se mueve, y eventualmente no van a desviar el tránsito por razones inexplicables de un momento a otro. Fue por Alicia Moreau de Justo (avenida odiosa si las hay) que yendo a paso de tortuga renga, la impericia de un conductor que no llegué a ver, porque me encontraba apaciblemente sentado en el asiento trasero viendo los docks, buscando con la vista el 350 para ver donde diablos queda Google Argentina, cuando sucedió, fue todo muy rápido, el impacto me hizo estremecer, ya estabamos de mal humor desde antes del choque, lo cual agravó la situación (que ya era delicada) por los lamentos acerca del horario y la necesidad de no volver a pasar nunca más por ese lugar a esa hora, en el momento posterior al golpe (que le hizo algunos daños al auto pero no tantos cómo creíamos después de sentir el sacudón) lo que aconteció fue una catarata de insultos y maldiciones varias, fue en el preciso instante en que mi tío iba a tomar los datos del seguro de otro auto que sufrió la embestida (fue un choque múltiple causado por algún imbécil que venía distraído boludeando), cuando empezó a llover tupido, y fueron diez minutos de una cortina de agua, que se llevaba nuestro tiempo y nuestro ánimo. Después de decidirse a mojarse a pesar de todo, porque era insoportable estar en ese lugar de mierda, porque hay que ser francos, Puerto Madero será el lugar más caro, y más turístico de Argentina, pero es un lugar de mierda, asqueroso y miserable para casi todo lo que uno pueda necesitarlo, cómo decía, una vez que decidió mojarse, estuvo no menos de 25 minutos afuera del auto, y lo que se supone debería enfriarse, en realidad no se enfriaba, sinó que el nivel de estrés subía alarmantemente.
Una vez sorteada esa situación desagradable cómo lo es atravesar el bajo de Buenos Aires, tarea que terminó llevando no menos de una hora y media, nos enfrentamos al delirio de la autopista Buenos Aires-La Plata, otra más que odiosa, porque resulta que el 90% de las veces que paso por ahí, son 30 kilómetros de filas que avanzan de un modo peligrosamente intermitente.
La ruta 2 no resultó especialmente molesta, a pesar de todo el estrés acumulado y el tiempo, que ya lo teníamos perdido y ya no se podía recuperar.
Lamentablemente, cuando pensábamos que ya todo había acabado y nos tocaba disfrutar, fue cuando empezó a terminar este día horrible, llegamos bien a Mar del Plata, dentro del horario previsto después de saber que habíamos perdido más de una hora, dejamos el auto en la cochera de enfrente, subimos al departamento, y cuando acciono el disyuntor y se enciende la luz, alguna fuerza misteriosa que maneja el universo decidió que debíamos estar a oscuras, así que el interruptor diferencial saltaba, por lo tanto desenchufamos absolutamente todo, probamos con todas las llaves de luz, y aparentemente hubo un cortocircuito en una llave que es más vieja que Perón, y alguna otra tiene una fuga es posible, hay que revisar la instalación porque es muy vieja, y está hecha mierda.
En el momento que estoy escribiendo esto, la luz volvió, pero no sé por cuanto tiempo, porque es una situación clásica de “está atado con alambre”, pero ya nada importa mientras haya luz, ¿o no?
Hay un hijo de la gran puta en el departamento de arriba que no sé si esta caminando con tacos, jugando al tejo o simplemente es un grandísimo conchudo de la puta madre que lo parió.

Espero que mañana cuando amanezca sea distinto, tengo la necesidad de tener un buen sábado...

 Federico.

1 comentario:

  1. buh, que garrón
    comprate uno de estos:
    http://www.terra.com.pe/autos/noticias/aut89004/transition-primer-auto-avion-autorizado-volar-circular-pista.html

    eso si, no se como vas a ver al de atras

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